El que miente necesita falsear la verdad para dar una imagen diferente de la que realmente tiene. No está conforme consigo mismo y en lugar de mejorarse auténticamente se oculta tras una máscara o disfraz inconsistente, lo que representa una mala conducta y por ende un mal comportamiento dentro de la sociedad y más aun con tus seres queridos.
A continuación te presentamos 6 herramientas importantes que nos confirmarán que estamos frente a una persona mentirosa.
1. Si repetir la pregunta
El primer paso para detectar mentiras
despierta sospechas en cualquier situación; ¿En qué consiste? Cuando le haces una pregunta sencilla a una
persona y ésta la repite total o parcialmente, como si no nos hubiese escuchado
o entendido. Por ejemplo, un diálogo clásico:
– Karina: “¿Se puede saber
dónde estabas tú anoche?”
– Pepe: “¿Anoche? / ¿Que
dónde estaba yo anoche? / ¿Quién, yo?“
Cuando una persona miente, las pausas entre cada palabra aumentan unas
décimas de segundo.
2. El movimiento de sus manos
Cuando las personas dicen la verdad,
usualmente hacen gestos con las manos que enfatizan y coinciden el ritmo
de su discurso, una condición natural cuando estamos convencidos de lo que
estamos diciendo. Las personas poco
sinceras controlarán mucho más sus manos y harán pocos gestos con
ellas.
3. Sus gestos
Si la persona se toca la nariz o se
cubre la boca. Las personas suelen tocarse la nariz mucho
más a menudo cuando mienten y mucho menos cuando dicen la verdad. Esto
es debido a que la adrenalina aumenta y al llegar a los capilares en la nariz,
causan picor.
4. Observa la mirada
La orientación de la mirada: La gente
tiende a mirar hacia arriba y a la derecha para imaginar o crear una nueva
respuesta, y abajo a la derecha para crear un nuevo argumento. La gente tiende
a mirar hacia arriba a la izquierda para recordar información ocurrida en el
pasado.
5. La postura
de su cuerpo
Cuando alguien dice la verdad, su
cuerpo está relajado y no tiene problemas en mirarte de frente. Las personas
que mienten, por otro lado, tienen actitudes muy características. Por un lado,
no pueden encararte: instintivamente voltean su cuerpo hacia un lado. Sus
movimientos suelen ser rígidos y faltos de naturalidad, y les cuesta mucho
mantener contacto visual. También suelen cruzar piernas y brazos y tocarse
mucho la cara, el cuello y la boca, en un afán por "tapar" sus
mentiras.
6. Frases específicas
Quienes mienten suelen emplear palabras imprecisas para distanciarse emocionalmente de los hechos. Para
ello, suelen emplear palabras como “tal vez”, “algunos”, “la situación”…
De más está decir que la mentira es
un engaño muy hiriente. Puede afectar y dañar para siempre las relaciones
interpersonales más importantes de tu vida. Te hace daño a ti mismo, ya que tu propia percepción de la
persona que eres se vuelve negativa. El cargo de conciencia y la culpa pueden
llegar a destruirte, y a golpear muchísimo tu autoestima.
Además te
genera ansiedades y te vuelve inseguro.
No podrás diferenciar lo que está
bien de lo que está mal. A veces, justificarás tus propias mentiras. Nunca le
hagas a otro lo que no te gustaría que te hagan a ti. Si estás acostumbrado a
mentir con frecuencia, no puedes esperar o exigir honestidad de los demás. La
mentira siempre sale a la luz. Una
mentira siempre cae por su propio peso y tiende a ser descubierta.
"La gente honrada siempre dice la verdad, pero
el testigo falso dice puras mentiras. El
que dice la verdad vive una larga vida; el que sólo dice mentiras
no vive mucho tiempo"
Proverbios 12:
17,19. (NVI)

No hay comentarios:
Publicar un comentario